Etiquetas

Va tocado del ala el negro conde.

Encendidos sus ojos sobre mis ojos pone
una fiebre violeta de envenenadas flores

Yo le dejo añadido mi veneno a su goce:
la certeza de un tiempo de libres cuellos jóvenes

Aún me verás ahora como me viste entonces
abrazado a las sombras de pálidos amores
despeñarme a la grupa de tus potros veloces

Pero sobre los sueños al filo de las doce
se oye un batir de alas de príncipe de la noche

Anuncios